martes, 25 de octubre de 2016

Cabeza de Águila No. 247 ¡Encontrada! Villa Coronado, Chihuahua

  Fue el 11 de mayo de 2011 que documenté el paso de Hidalgo, ya preso, con grilletes rumbo a Chihuahua, él sabía muy bien lo que ocurriría llegando a su prisión. Era 23 de abril de 1811 cuando entran los prisioneros al actual estado de Chihuahua, la primera escala sería en Río Florido, actual Villa Coronado.

   En 2011 no contaba con lap, la computadora que usaba era bastante lenta y el desarrollo de Google Maps y Street Finder no era lo que hoy es. Así que, ahora, que cuento con lap y que Street Finder tiene registradas más poblaciones en México, logro dar con la estela número 247 (recuerda que el número es aproximado) y vemos que se encuentra en buen estado, en mitad de la plaza principal de la población.


lunes, 24 de octubre de 2016

Las estelas que me faltan para corroborar completamente la Ruta de Hidalgo 1810-1811

  Hace algún tiempo, el 21 de julio de 2013 para ser exactos, publiqué una lista completa de las estelas que marcan la Ruta de Hidalgo de acuerdo a la información que durante poco más de tres años pude recabar. Ese listado va al detalle, nombre del lugar (anterior y actual), municipio y estado al que corresponde, fecha en que el ejército insurgente pasó y el número de estela que corresponde hasta completar las 260 del programa original. Aclaro que la numeración no es oficial, aunque, dada la poca información que existe, muchos municipios han tomado la referencia. Digamos que es el número más aproximado a la realidad. Incluso, si ves estela por estela notarás que allí doy una numeración diferente, esto es debido a que, cuando comencé el recorrido había realmente pocos datos en la red o en las bibliotecas o en los archivos municipales respecto al trazo de la ruta. Pocos quiere decir uno, un sólo libro que pude localizar en las librerías de usado de la calle Donceles en la ciudad de México, el del profesor de la Rosa. Lo demás fue hurgar en todo aquello a lo que tuve acceso en muchas poblaciones y no creas que fue mucho. Luego de un tiempo comencé a recibir comentarios y, mejor aun, aclaraciones sobre dudas que tenía de si estaba o no estaba la estela. Esas colaboraciones me ayudaron mucho a aclarar la existencia o no existencia de al menos el 75% del total. Recuerdo que una vez un italiano que estaba en México por asuntos de trabajo en Coahuila encontró en una hacienda prácticamente en el abandono una estela y cuando consultó en la red me hizo llegar varias tomas, recuerdo a un profesor que en sus vacaciones por Acatita dio con alguna de ellas y también me contactó. También un descendiente de italianos, por el rumbo de Toluca me hizo llegar alguna que tenía pendiente. Luego de cuatro años de haber comenzado la publicación di un recorrido virtual de nueva cuenta por toda la Ruta de Hidalgo y logré encontrar alguna más, especialmente en mis frecuentes noches de insomnio, aunado al desarrollo de Street Finder, di con alguna otra.

   A estas alturas, luego de seis, casi siete años la ruta la tenemos más documentada, digamos que al 88% para ser más aritméticos. Me falta documentar 30 mas o menos, algunas dudo de que existan por motivos varios, pero quiero tener la certeza, en caso de que tu vivas por ese rumbo de si efectivamente está o estuvo o si de plano nunca fue colocada. Creo que la mayoría de los que acceden a este blog son jóvenes y tal vez no sepan de lo que ocurrió en 1960 cuando se colocaron las estelas de Cabeza de Águila, tal vez tu papá, o tu mamá o alguno de tus abuelos sí lo recuerdan pues para entonces todos los que asistían a escuelas primarias y creo también en las secundarias, estuvieron presentes en las ceremonias que hubo para conmemorar el Sesquicentenario, es decir los 150 del inicio de la guerra de Independencia. Algunas estelas fueron cambiadas de lugar, otras quedaron semi ocultas ante el crecimiento de las ciudades, unas dentro de escuelas primarias pues, como el programa de conmemoraciones fue responsabilidad de la SEP, procuraban colocarlas en las proximidades de alguna escuela federal, especialmente en las zonas rurales. La lista que doy a continuación son aquellas de las que no tengo datos y te pido, si tu sabes de su existencia o inexistencia, por favor comentalo. Y si existe y le tomas una foto y me la mandas, te lo agradeceré mucho, al final te dejo mi correo y mi Facebook, allí me la podrás enviar. Solamente de las que a continuación hago mención, por favor, solamente de esas es que requiero el dato.

Estado de Guanajuato:

1.- Hacienda de Burras o San José de Llanos. Este punto fue importante pues desde allí se emitió la llamada intimación de Hidalgo, cuando fui al lugar, en 2010 lo que era el templo de la hacienda estaba en restauración, nunca supe si se colocó o no la estela.

2.- En La Yerbabuena, El Estanco y Marfil, municipio de Guanajuato, se supone que se iban a colocar en 1960, nunca ocurrió. En el Bicentenario el maestro Rionda comentó que se colocarían las faltantes. Supe, por comentario de un lector, que en una cantera que está a la entrada de la ciudad (no me especificó en cuál) había dos o tres estelas, de las de reposición que no se colocaron. Asumo que no fueron pagadas. ¿Sabes algo al respecto?

Michoacán

3.- Morelia, Michoacán. En ese estado hubo reposición de algunas, en Morelia al parecer no ocurrió así. Una vez fui a una oficina del municipio y no me supieron decir si las habían puesto o no. Una estaba frente a la entrada de donde antes se ponía la feria, en la salida a Salamanca. La otra estaba en la salida a Charo justo en donde hoy está un cruce grande con su respectivo trébol ¿sabes algo?

4.- Coro el Grande. Cuando recorrí la zona, andaba en autobús, si me bajaba en Coro no me sería posible hacer todo el recorrido hasta Huniqueo, así que nunca supe si hay o no hay estela en ese poblado ¿alguien me lo puede confirmar?

5.- Tlazazalca. Alguien me dijo que sí existe ¿me pueden enviar una foto?

6.- Zamora. Cuando visité el lugar no dí con ninguna estela ¿sabes si fue repuesta?

Estado de México

7.- San Juan Coajomulco, municipio de Jocotitlán. Cuando andaba por el rumbo un taxista me dijo que sí estaba, pero no pude llegar al lugar para comprobarlo ¿existe o no?

8.- Hacienda de Santa Juana, municipio de Alomoloya de Juárez. Veo en el mapa satelital que ahora es un fraccionamiento, pero no veo ninguna estela ¿existe o existió, lo sabes?

9.- Hacienda de la Puerta, municipio de Toluca, mismo caso que el anterior.

10.- Santa Cruz Azcapotzaltongo, actualmente es parte de la zona conurbada de la ciudad de Toluca, no sé si existió o no.

11.- San Juan de la Cruz, tengo entendido de que es actualmente un barrio de Toluca, pero no tengo mayores datos.

12.- En la cabecera municipal de Rayón, al parecer existe una, un lector me aclaró que hay una en San Juan la Isla, pero no sé si también en Santa María la hay.

13.- Santiago Tinanguistenco, cuando estuve allí me dijeron que hubo un choque y la estela fue destruida. ¿Se repuso la estela?


Coahuila

14/18.- En el municipio de General Cepeda, según lo dicho por el profesor de la Rosa, fueron 5 las que se colocaron (o se colocarían en todo caso) en; Venadito, Hacienda de la Sauceda, Jaral, La Pastora y en La Tinaja. De ninguna de ellas tengo datos.

19/23.- Para el municipio de Parras se asignaron (aparentemente) ocho de las cuales 3 se que existen, me falta saber de 5 de ellas: Puerto Las Bocas, Capillal, San Isidro, La Boquilla y en la Hacienda de la Peña.

Durango

24.- En la Hacienda Conde de Canutillo, Municipio de Ocampo. No tengo ningún dato.
25.- En Santa María de las Nieves, hoy El Derrame, municipio de Ocampo, tampoco tengo datos.
26.- Hacienda de San Miguel, hoy Villa Ocampo, no he logrado saber nada de ella.

Chihuahua

27.- En la Hacienda de Tierra Blanca, municipio de Jiménez, no tengo datos.
28.- En la Hacienda de San Isidro, no sé su municipio y no tengo ningún dato de la estela.
29/30.- De las cuatro que correspondieron al municipio de Chihuahua, hay dos de las que no tengo nada de información la de  Mapula y del Rancho de Ávalos. Quizá este último punto sea el espacio que hoy ocupa la Feria en la antigua Colonia Americana, ¿alguien me lo puede confirmar?

  Si tú que lees esto vives en alguno de los puntos marcados y sabes de la existencia de la estela de Cabeza de Águila de la Ruta de Hidalgo 1810-1811, te agradeceré me lo confirmes y me envíes, en todo caso, una fotografía, mi correo es: oficina.utt@hotmail.com, en Facebook me encuentras como El Bable de Benjamín Arredondo. Agradezco de antemano la colaboración que puedas hacer.

domingo, 23 de octubre de 2016

Cabeza de Águila en Santa Cruz de Rosales, Chihuahua... ¡Encontrada!

  Esta vez, gracias a un lector, el Sr. Ordaz, nos enteramos de la existencia de una Estela de la Ruta de Hidalgo 1810-1811 que no tenía contemplada en la ruta que hemos desarrollado a lo largo de estos seis años, la de Santa Cruz de Rosales, Chihuahua. El número no lo puedo asignar pues, hasta no tener nuevamente revisada la ruta no podré definirlo.

  El que exista en esta población no es casualidad, ya que el antiguo camino real, luego de la Hacienda del Saucillo continuaba al pueblo de Santa Cruz de Tapacolmes, actual Rosales y seguía a Meoqui. Delicias no existía aun, Delicias fue creado en 1933. El camino enfilaba a la Hacienda de Bachimba y de ahí a la villa de San Felipe Chihuahua.



miércoles, 19 de octubre de 2016

Urepetiro, Michoacán, estela número 122 ¡Encontrada!

   Esta vez damos con una estela de la Ruta de Hidalgo 1810-1811 debido a que en el sistema Street Finder de Google Maps se incluyó a la comunidad michoacana Urepeterio del municipio de Tlazazalca. El número de estela que doy aquí es de acuerdo a la última revisión que hice hace ya tiempo, en ella han habido algunos ajustes, apareció una nueva estela (nueva en el sentido de que no la tenía contemplada) por lo que no podemos decir que este es el definitivo, cuando tenga acceso al expediente del proyecto original podremos determinar con exactitud dónde fueron colocadas cada una de las 260 estelas.

   En la cabecera municipal de Tlazazalca se supone que fue colocada una estela, misma que no he logrado encontrar, quizá nunca fue colocada o, la correspondiente a ese municipio es la que ahora vemos dado que allí, el 14 de enero de 1811 se libró una batalla entre realistas e insurgentes que es, en buena medida el antecedente a la derrota de Puente de Caderón.

  ¿Habrá alguien de Tlazazalca que vea esto y me confirme si hay o no hay una estela en la población? en caso afirmativo, si me pudieran enviar una fotografía se los agradeceré; mi correo es: oficina.utt@hotmail. com. En Facebook estoy como El Balbe de Benjamín Arredondo. Gracias anticipadas.

lunes, 17 de octubre de 2016

Hacienda de Zipimeo, Michoacán, lugar que no tenía contemplado en la Ruta de Hidalgo

   Difícil será ahora mismo darle un número a la estela de la Ruta de Hidalgo que, gracias a una lectora, Maricruz Gómez Gaytán, sabemos de su existencia, no la teníamos contemplada en la ruta, como tampoco tuvimos la de Zacapu, Michoacán, y que dimos con ella por mera casualidad. Luego supimos que la razón por la cual se instaló en Zacapu fue debido a que en las cercanías estuvo el fuerte de Jaujilla.

   Y para fin de darle una continuidad a la ruta que parte de Zacapu hacia el norte para llegar a conectar con la ruta, que el ejército insurgente llevaba de Valladolid a Zamora, se instala la estela que ahora vemos en la que fuera Hacienda de Zipimeo, en el actual municipio de Jiménez, de este modo, así como ocurre en Monte de las Cruces, en donde no hay una ruta continua, sino que las estelas se colocan en todos los pueblos próximos con la idea de que desde cada uno de ellos "bajaron" los pobladores que se unieron al ejército insurgente, del mismo modo, desde Jaujilla, es decir Zacapu, lo hacen para ir a unirse a Epejan, en el actual municipio de Panindícuaro, Michoacán.

  No podré definir con exactitud el número que a cada estela le corresponde hasta no lograr acceder al expediente de INBA en donde se establece la ruta, como quiera, por este rumbo michoacano andamos en la Cabeza de Águila número 112, más o menos.

  Con este mapa quedará más clara la idea de que, hacia la derecha, el contingente venía de Valladolid, pasando por Puruátiro, Huaniqueo, El Cuatro, Epejan, Ziquítaro y de allí a Zamora y Guadalajara. Mientras que, hacia el sur, comenzando en Zacapu, pasarían por Zipimeo, para empatar (por así decirlo) con el trazo de la Ruta de Hidalgo.

viernes, 14 de octubre de 2016

Algo de la ocupación de Teocaltiche, en 1810

   No digo que no haya historiadores en México, pero los que ven la historia nacional desde otro ámbito regularmente son extranjeros, la lista es larga, no importa el periodo a estudiar aparece un francés o un norteamericano, por decir. Por ejemplo, quién mejor ha estudiado el Bajío colonial es el norteamericano John Tutino, ni que decir del que estudio la minería, David A. Brading, inglés. El que definió el concepto Mesoamérica fue el alemán Paul Kirchhoff. Robert Ricard, francés, fue quién asentó la idea de una conquista espiritual en México. Podríamos mencionar a otros pero no es el caso, el que ahora veremos, norteamericano, es Eric Van Young y su visión fue totalmente distinta en la guerra de Independencia, pues él lo que analiza es al pueblo y su modo de vivir, hechos que no pasaron a las páginas doradas de nuestra historia colectiva pero que, en lo regional, son sumamente importantes y, sobre todo, curiosas pues nos deja ver otra faceta mucho más allá de batallas y héroes de bronce. En las tres páginas que comparto contigo veremos uno de esos casos, ocurridos en Teocaltiche, Jalisco.




miércoles, 12 de octubre de 2016

La resaca del Bicentenario: La moneda de un kilo de oro

   Digo que es una resaca en el pleno sentido de la tornaboda, del "guayabo" o "cruda" que tenemos luego de un festejo, en este caso, el festejo fallido que fue el Bicentenario y la resaca llegó el 14 de junio de 2011 cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto en el que el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos estableció las característica de una moneda de oro conmemorativa  del Bicentenario del inicio de la independencia nacional. Sus característica fueron las siguientes:

   De seguro, igual que yo, te estarás preguntando cuánto cuesta semejante moneda, pues bien, considerando el precio del oro el día de hoy tenemos que el: "Precio del Oro hoy hoy en México actualizado en miércoles 12 octubre 2016 04:48 pm, Ciudad de México tiempo (Miércoles 12 octubre 2016 09:48 pm, GMT). Se trata de la calculadora del precio del Oro hoy en México en peso mexicano (MXN). Ingrese la cantidad de oro en gramos y kilogramos y seleccione el quilate. También, optinally, puede introducir el precio del oro se separó en porcentaje para calcular la oferta y preguntar el precio del oro (la propagación de precio predeterminado se establece en 5 porcentaje).

  Y el precio es de : 763,271.91 pesos, eso en base a que el precio por onza es de 23,740.41 Peso mexicano (MXN) 1,255.23 Dólar EE.UU. (USD). (Datos tomados del sito Goldpriceticker). El precio variará cada día, de acuerdo a las cotizaciones internacionales del oro, si quieres una segunda opinión en cuanto al precio, puedes verificarlo aquí.

lunes, 10 de octubre de 2016

Estela 214 Monclova, Coahuila, ¡ Encontrada !

   Gracias a un lector ahora sabemos que sí existe la estela de la Ruta de Hidalgo número 214 y se localiza en el punto donde se juntan las calles Hidalgo y Zaragoza sur en Monclova Coahuila. Ahora bien, a seis años de haber iniciado este proyecto de Cabezas de Águila, puedo decir que el número 214 es incierto, no es el definitivo y no lo sabré hasta que logre acceder al expediente de 1960 cuando se determinó el número de estelas a lo largo de la ruta y se especificó el lugar en donde serían colocadas. Ese expediente está en resguardo del Instituto Nacional de Bellas Artes o tal vez en el Archivo General de la Nación, aun no lo se.

   Cuando tenga acceso al mencionado expediente sabré exactamente dónde fueron colocadas, al menos en papel, cada una de las 260 estelas, mientras tanto, logramos saber que sí existe y en buen estado aunque no en la base original, la correspondiente a Monclova, Coahuila.



martes, 4 de octubre de 2016

Cabezas 203, 204 y 205 ¿Encontradas? Paredón, Coahuila

   Coahuila, como bien lo sabes si es que leíste la ruta en el día a día, fue uno de los estados a los que no me fue posible llegar para corroborar la existencia de las Cabezas de Águila, por lo tanto lo he ido haciendo en forma virtual, ahora, a poco más de 5 años de "haber pasado por ahí", encuentro una publicación del Super Chanel 22 en la que dan cuenta del recorrido de la Ruta de Hidalgo desde Ventura, al sur del estado hasta Acatita de Baján y es ahí que corroboro lo que alguna vez leí, cuando estaba documentando, en 2009, los puntos que posiblemente eran parte del trazo de las 260 estelas. Recuerdo haber leído en una especie de bitácora de viaje de los Cronistas del estado de Nuevo León en la que, al visitar Pardeones, Coah. anotan que había ahí una especie de "cementerio" de estelas. Por la relatoria imaginé 10 o 12 de ellas, pero, ahora que veo esto, corroboro que solamente son 3.

   "La mañana del día 18 el contingente de 200 hombres que acompañaba a Hidalgo salió con rumbo a la Hacienda Anhelo. En el trayecto pasaron por el actual poblado de Paredón, que para entonces no existía. No obstante, en la plaza principal instalaron tres cabezas de águila. Dos de ellas con pedazos rotos y llenas de basura, y una más con la mitad de un lado desprendido. “Díganles a los del Gobierno que vengan a arreglarlas, que les den mantenimiento”, dijo uno de los pobladores, quien reveló que según sus cálculos, el cura Hidalgo ni siquiera pasó por ahí, pues el camino original hacia la Hacienda Anhelo, está a varios kilómetros de ahí. Fue ese camino inhóspito y rudo el que se recorre hacia Anhelo adonde llegó Hidalgo de noche y decidió quedarse más tiempo, porque el 19 de marzo se celebraba a san José y había fiesta en la Hacienda. A pesar de eso, actualmente en el lugar no existe ninguna cabeza de águila. De Anhelo salieron el día 20... " (1).

  No sé si el autor del artículo estuvo físicamente en Paredón, menciona de 3 cabezas y, al ver las fotografías que publica en Panoramio el usuario "urbanomafia", me da la impresión de que son solamente dos, pues vemos que dos de ellas tienen precisamente la misma quebradura en el pico y sobresale el alambre del alma y parece corresponder a la misma, solo que una toma es de un lado y la otra del otro. 

  Pensando en que son tres, lo más probable sea que correspondan a las haciendas vecinas, en donde nunca fueron colocadas, la de Mesilla y la de Anhelo. La duda me queda. Te recomiendo leer el artículo completo aquí.

lunes, 3 de octubre de 2016

Una reflexión a lo que ocurre en Guanajuato el 28 de septiembre en nuestros días.


Nunca he estado un 28 de Septiembre en Guanajuato para hacer un comentario en torno a la celebración que más bien es una fiesta que se hace en ese lugar recordando que ese día, en 1810, ocurrió la Toma de la Alhóndiga de Granaditas. Creo que, ya es tiempo de rectificar, así como ya se desmitificó a Miguel Hidalgo y se bajó del pedestal y se hizo a un lado la estatua de bronce para entenderlo como persona, como ser humano, cosa que fue lo más positivo que nos dejó la celebración del Bicentenario; hacerlo igual con esta nada gloriosa toma que fue una de las más sanguinarias que han ocurrido en México y dejarla como efeméride que es y no como una celebración a los ríos de sangre que surgieron en ese día.

  "Muchos historiadores consideran este enfrentamiento más como un motín o masacre de civiles que una batalla, pues no se dieron condiciones de igualdad militar entre ambos bandos" (Wikipedia).

  La toma de la alhóndiga de Granaditas fue obra enteramente de la plebe de Guanajuato, unida a las numerosas cuadrillas de indios conducidas por Hidalgo; por parte de este y de los demás jefes sus compañeros, no hubo ni pudo haber, mas disposiciones que las muy generales de conducir la gente a los cerros y comenzar el ataque; pero empezado este, ni era posible dar orden alguna ni había nadie que la recibiese y cumpliese, pues no había organización ninguna en aquella confusa muchedumbre, ni jefes subalternos que la dirigiesen.

Precipitándose con extraordinario valor a tomar parte en la primera acción de guerra que habían visto, una vez comprometidos en el combate los indios y gente del pueblo no había que volver atrás, pues la muchedumbre pesando sobre los que precedían, les obligaba a ganar terreno y ocupaba en el instante el espacio que dejaban los que morían.

La resistencia de los sitiados aunque denodada, era sin orden ni plan, por haber muerto el intendente antes que ningún otro, y a esto debe atribuirse la pronta terminación de la acción, pues a las cinco de la tarde estaba todo concluido.

Dueños los insurgentes de la alhóndiga, dieron rienda suelta a su venganza; los rendidos imploraban en vano la piedad del vencedor, pidiendo de rodillas la vida; una gran parte de los soldados del batallón fueron muertos; otros escaparon quitándose el uniforme y mezclándose entre la muchedumbre.

Entre los oficiales perecieron mucho jóvenes de las mas distinguidas familias de la ciudad y quedaron otros heridos gravemente, entre ellos D. Gilberto Riaño que murió a pocos días, y D. José María y D. Benigno Bustamante; de los españoles murieron muchos de los mas ricos y principales vecinos; fue muerto también un comerciante italiano llamado Reinaldi, que por aquellos días había ido a Guanajuato con una memoria de mercancías, y con él un niño de ocho años, hijo suyo, que los indios estrellaron contra el suelo y arrojaron del corredor abajo; algunos procuraron ocultarse en la troje número 21 en que estaba el cadáver del intendente con los de otros; pero descubiertos, luego eran muertos sin misericordia. Todos fueron despojados de sus vestidos y al desnudar el cadáver de D. José Miguel Carrica, (e) se halló cubierto de silicios, lo que hizo correr la voz de que se había encontrado un gachupín santo.

Los que quedaron vivos, desnudos; llenos de heridas, atados en cuerdas, fueron llevados a la cárcel pública, que había quedado desocupada por haber puesto en libertad a los reos, teniendo que atravesar el largo espacio que hay desde la alhóndiga para llegar a ella, por entre una multitud desenfrenada que a cada paso los amenazaba con la muerte.

Cuéntase que para evitarla, el capitán D. José Joaquín Peláez (e) logró persuadir a los que lo conducían, que Hidalgo había ofrecido un premio en dinero por que se lo presentasen vivo, y que así consiguió ser custodiado con mayor cuidado en aquel tránsito peligroso.

Calcúlase variamente el número de muertos que hubo por una y otra parte; el de los insurgentes se tuvo empeño en ocultarlo y los enterraron aquella noche en zanjas que se abrieron en el río de Cata, al pié de la cuesta. El ayuntamiento en su exposición, lo hace subir a tres mil; Abasolo en su causa dice que fueron muy pocos; esto no me parece probable y lo primero lo tengo por muy exagerado. De los soldados murieron unos doscientos, y ciento cinco españoles.

Los cadáveres de estos fueron llevados desnudos, asidos por los pies y manos o arrastrando, al próximo camposanto de Belén en el que fueron enterrados; el del intendente estuvo por dos días expuesto al ludibrio del populacho, que quería satisfacerse por sí mismo de la fábula absurda que se había hecho correr, de que tenia cola porque era judío, la que no dejó por esto de conservarse en crédito; fue después sepultado con una mala mortaja que le pusieron los religiosos de aquel convento, sin recibir el honor que hubiera debido tributar a sus restos mortales un vencedor generoso.

Ninguna señal de compasión era permitida, y a una mujer del pueblo que manifestó condolerse al ver conducir un cadáver de un europeo, los que lo llevaban le dieron una herida en la cara.

Entregóse la plebe al pillaje de todo cuanto se había reunido en la alhóndiga, y todo desapareció en pocos momentos. Hidalgo quiso reservar para sí las barras de plata y el dinero, pero no pudo evitar que lo sacasen y después se les quitaron algunas de aquellas a los que se les pudieron encontrar, como pertenecientes a la tesorería del ejército y que por esto no debian ser comprendidas en el saqueo.

El edificio de la alhóndiga presentaba el mas horrible espectáculo: los comestibles que en él se habían acopiado estaban esparcidos por todas partes; los cadáveres desnudos, se hallaban medio enterrados en maíz, en dinero, y todo manchado de sangre. Los saqueadores combatían de nuevo por el botín y se daban muerte unos a otros. Corrió entonces la voz de que había prendido fuego en las trojes y que comunicándose a la pólvora, iba a volar el castillo, que era el nombre que el pueblo daba a aquel edificio; los indios se pusieron en fuga y la gente de a caballo corría a escape por las calles, con lo que la plebe de Guanajuato, que acaso fue la que esparció esta voz, quedó sola dueña de la presa, hasta que los demás, disipado el temor, volvieron a tomar parte en ella.

La gente que había permanecido en los cerros en expectativa del resultado, bajó para participar del despojo, aunque no había concurrido al combate, y unida con la demás y con los indios que habían venido con Hidalgo, comenzó en esa misma tarde y continuó por toda la noche y días siguientes el saqueo general de las tiendas y casas de los europeos de la ciudad, mas desapiadadamente que lo hubieran podido hacer un ejército extranjero.

Alumbraban la triste escena en aquella funesta noche multitud de teas ú ocotes, mientras que no se oían mas que los golpes con que echaban abajo las puertas, y los feroces alaridos del populacho que aplaudía viéndolas caer, y se arrojaba como en triunfo a sacar efectos de comercio, muebles ropa de uso y toda clase de cosas. (Lucas Alamán. La revolución del cura Miguel Hidalgo. Capítulo II, 2a. parate. Lo puedes leer completo aquí.)