miércoles, 27 de noviembre de 2013

Ocoyoacac era la ruta más corta para llegar a Las Cruces, pero las Estelas conmemorativas están todas dispersas.

   Pretendiendo llevar un orden lógico en la distribución de las estelas de Cabeza de Águila, llegamos a un punto un poco complicado en el que, más allá de llevar la lógica ruta en línea recta, esta se empieza a desvariarse del poniente-oriente, que sería el punto más corto, y se va hacia el sur, para luego subir al norte bajar de nuevo, seguir al poniente, subir al nor poniente y continuar al poniente... creo eso no sucedió en los hechos reales pues, en esos días, finales de octubre de 1810, lo que se quería era llegar al Monte de las Cruces, sitio en donde ocurriría el enfrentamiento con las tropas realistas que custodiaban la entrada a la ciudad de México, capital del virreinato.

   Recuerdo que, cuando llegué en 2010 por el rumbo de Toluca, en busca de las estelas que marcan la Ruta de Hidalgo, de pronto, ante la mancha urbana que se acrecienta  más y más, con rumbo sur y oriente de esa ciudad, la cantidad de pueblos que se van sucediendo uno a otro, los nombres que medio se me hacían familiares y tránsito vehicular intenso por todos los caminos, perdí mi rumbo y comencé a confundirme en cual sería la dirección lógica de la ubicación de las estelas, al final logre dar con muchas de ellas, pero a otras no me fue posible llegar dado que era rodear nuevamente el camino andado. Ahora, una vez completada, analizada, y vuelta a analizar la ruta, no que siguió el cura Hidalgo, sino la que la SEP determinó para colocar las estelas conmemorativas, me doy cuenta de que, efectivamente, la región del Valle de Toluca está bastante confusa en lo que a una ruta lógica se refiere. (La foto aparece publicada por un usuario de nombre Ley).

  El trazo está más que bien definido, de Toluca, aquel 28 de octubre de 1810, comenzarían a salir las tropas para irse ubicando en el campo de batalla, el punto A-B lo entenderíamos como de Toluca a la Marquesa, sin embargo, sea por la falta de caminos, que, al punto álgido en que estaba el movimiento de insurrección era lo de menos, éste siguió de Toluca a Metepec, de allí, nuevamente la lógica nos diría que seguirían hacia Ocoyoacac, quizá vía Atenco, para llegar a La Marquesa. Recordemos que acababa de pasar la temporada de lluvias y esta era la zona de inundación de los lagos que se formaban a partir de Alomoloyan del Río, manantial donde iniciaba el Río Grande de Toluca, ese que ahora conocemos por Lerma. 

  Sin embargo, el trazo que se realizó para la colocación de las estelas evita la lógica y comienza a entrar en algo que quizá era lo plíticamente correcto, dado que, el impuslor del programa La Ruta de Hidalgo 1810-1811 era originario del Estado de México, quizá la idea era colocar en el mayor número de municipios posibles de ese Estado, una estela de Cabeza de Águila. Eso lo digo en la base que, al final, en el Estado de México fueron colocadas 48 de ellas, algunas en sitios que no fueron propiamente el paso de Hidalgo, sino, quizá, sitios que, dada la cercanía con la Sierra de Cruces y el conocimiento del inminente encuentro, mucha gente se adhirió a la Insurgencia, quizá esa sea la razón que avale el haberlas colocado en Mexicalzingo, Tianguistenco, Xalatlaco, y demás puntos hacia el sur.


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