martes, 13 de septiembre de 2011

El mito de los niños héroes: sus monumentos.

Viviendo en la, a veces, plácida provincia mexicana, no nos enteramos de todos los rincones que conforman la capital de la República, mucho menos, no logramos conocer todos los monumentos que, en una mancha urbana tan expandida se levantan. Visitar tan solo el Castillo de Chapultepec nos lleva a una presencia, casi constante, del recuerdo a la memoria de los llamados Niños Héroes. Lo que vemos ahora es una toma que hice hace un mes justo en el lugar en donde, de acuerdo a la leyenda, uno de ellos se arrojó envuelto en el lábaro patrio. Allí existen las estatuas de ellos, por cierto.

Vemos ahora la escena de abajo para arriba. Esto significa que, manteniendo lo que la "historia oficial" nos ha dicho desde hace tiempo, fue aquí donde cayó aquel Niño Héroe que se dice fue Juan Escutia, aunque se discute que fue Juan de la Barrera, como quiera, si vemos bien, no fue precisamente una caída libre, pues son muchas las rocas que hay antes de llegar al piso, de ser cierto eso, el cuerpo debió haberse recibido hecho pedazos completmente. En la siguiente fotografía veremos un recuadro dorado, esa es la placa que dice que fue allí, precisamente, donde encontraron el cuerpo envuelto en la bandera. Leemos en Wikipedia que...

"El mito más extendido es el considerarlos niños ya que la mayoría estaba en lo que modernamente consideramos adolescencia y temprana adultez, además de que para la época no era infrecuente que a los 15 años los varones se casaran y formaran una familia propia.El segundo es el mito del suicidio del cadete Juan de la Barrera o Juan Escutia, según sea la fuente que se consulte aunque es más popular el segundo y que en parte da pie para no creerse verídico el relato, que envuelto en la bandera nacional que ondeaba en lo alto del Colegio Militar para evitar que cayera en manos de los estadounidense;, la verdad es que esa bandera fue tomada y al parecer es aún un trofeo de guerra que se encuentra en la Academia Militar de West Ponit en los Estados Unidos, aunque en 1952, con motivo de la inauguración del Altar a la Patria, fueron devueltas a México varias banderas mexicanas tomadas durante la guerra de 1847 y en especial el día 13 de septiembre".

En el jardín cercano al Alcázar del castillo de Chapultepec vemos este monumento que se levantó a la memoria de los niños héroes, este tiene una tendencia muy marcada a ser casi un mausoleo o, en todo caso, un cenotafio que recuerda a estos cadetes. El monumento está lleno de simbolismos de la muerte, con una patria entristecida que recibe en sus manos el cuerpo de uno de los fallecidos. Al parecer fue erigido en la presidencia de Ignacio Comonfort ente 1855-1857.

Años más tarde, 1880 don Porfirio Díaz dispone que se levante un monumento en honor a los Niños Héroes, se levanta un obelisco en donde se anotan los nombres de todos ellos, por cierto, uno de los que participó en los hechos es el mismo que elabora el diseño del monumento, Román Rodríguez Arrangoiti.

Y ese obelisco se ubica en una especie de explanada que se forma entre las rocas donde está la placa alusiva al sitio en donde cae el cuerpo envuelto en la bandera que vimos en una fotografía anterior y el obelisco propiamente. Este monumento un poco escondido sigue allí luego de 130 años de que fue construido.

Bajo la presidencia de Miguel Alemán, en 1952, se levantó un nuevo monumento a los Niños Héroes, esta vez se le denominó Altar de la Patria, seis columnas con sedas águilas estilizadas y al centro la Patria. Lo de las águilas no remite al apodo que hay en torno a estos héroes que en ocasiones se les llama "aguiluchos"... pero a mi, en lo personal, me remite a la idea de que el águila ha sido desde hace mucho, el símbolo de la Patria, por eso tenemos esas 260 Cabezas de Águila que recorrimos en su Ruta de Hidalgo el año del Bicentenario.

Otro monumento más, este ubicado sobre la carretera que nos conduce a Cuernavaca, lugar donde se localiza actualmente el Colegio Militar, allí, de nuevo vemos las seis columnas con sus respectivas águilas. Y, nos acabamos de enterar por la prensa de que en el campo militar de Popotla se develó una réplica del obelisco que Arrangoiti diseñó, se sigue cultivando la memoria a los Héroes Niños de Chapultepec...

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