viernes, 25 de febrero de 2011

Matehuala, San Luis Potosí. Cabeza número 171

Una Cabeza de Águila más que encontramos en el altiplano potosino, son once las que le corresponden al estado de San Luis Potosí y las once están en su sitio aun.

Matehuala fue la población más importante de todo el Altiplano Potosino, si bien fue, prácticamente, el corazón de la enorme superficie que ocupaba la Intendencia de San Luis Potosí. Desde allí se ejercía el control de cada una de las numerosísimas haciendas que poblaban la zona. Es aquí, en Matehuala que el historiador Castillo Ledón retoma la Ruta de Hidalgo, fue de los pocos lugares en el estado potosino que documentó, la que vemos es la foto realizada durante su paso y nos muestra la que se dice fue la casa donde durmió Hidalgo.

Vemos ahora, gracias a la puntual atención del licenciado Reyes de Moctezuma, SLP, la Cabeza de Águila número 191, de acuerdo a mi conteo, 199 del conteo "oficial", se encuentra al seguir por la calle de Escobedo hasta Ocampo justo en la Plaza de Armas.
En la muy interesante recopilación de Homero Adame sobre las historias que de boca en boca han ido pasando que nos cuentan los hechos de cuando Hidalgo anduvo por el rumbo existe una, casi leyenda que cuenta de la construcción de cañones de madera, según reza la placa, con un carpintero local. Solo que, de haberse construido de madera, más bien fueron las bases donde los sentaban, o, en todo caso, las ruedas, al igual que las de una carreta, para poderlas mover.

En esta foto de Yac vemos un cañón que se mantiene en ese Jardín Principal de Matehuala, al centro de la rueda está grabado el emblemático año del Bicentenario (recordemos que de Bicentenario tendremos once largos años), 1811. ¿será acaso ese uno de los cañones que dieron pie a la historia leyenda de los construidos en Matehuala?

Gracias a la excelente revista potosina La Corriente, tenemos estas dos vistas de finales del siglo XIX de, en este caso, la calle Hidalgo y una toma general que le continúa. Sabemos de ese recelo, ese enojo que había entre Allende e Hidalgo, acentuado aun más luego de la degradación que al cura se le dio en la Hacienda del Pabellón apenas un mes atrás. El ejército Insurgente llega aquí el 18 de enero de 1811, Allende continúa por más días en Matehuala, le custodia su fiel matador (en todos los sentidos de la palabra), Agustín Marroquín.

Se dice que una vez partido Allende, el cura mandó matar, seguramente degollar, que era la... costumbre, a varios de los españoles allí asentados. El rumor se hizo grande y corrió la versión de que él los mandaba degollar debido a que Allende, que era el que tenía el mando, así se lo ordenaba. Sin lugar a dudas la historia del inicio por la Independencia de México hubiera sido otra si no se hubiera dado este encuentro de personalidades... sigamos pues, entre el Camino Real y la Ruta de Hidalgo que ahora ya está en las proximidades de la Sierra Madre Oriental...

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