jueves, 21 de octubre de 2010

Hacienda de Cedros, Municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco. Cabeza número 130

El domingo 25 de noviembre de 1810, luego de oír misa en este que sería el último domingo de tiempo regular; (recordemos que el cura Hidalgo, como sacerdote que era, cumplía todas y cada una de las fiestas y celebraciones que la Iglesia hacía, especialmente si nos ubicamos en esa primera década del siglo XIX). Ya para el siguiente domingo, que será el 2 de diciembre, se estará celebrando el primer domingo de Adviento. Creo indispensable el ir marcando este tipo de festejos, de fechas, de celebraciones, en el entendido de que, si bien don Miguel Hidalgo ya no celebraba, si seguía practicando los ritos, un tanto cuanto estrictos en la época.


Así pues, terminada la misa, seguramente la de la Hora Prima, es decir, la de las seis de la mañana; él y sus siete mil jinetes saldrían rumbo a Guadalajara teniendo su primera escala del día en la Hacienda de Cedros, ubicada algo así como dos leguas de Atequiza.


En la actualidad de la hacienda no queda mucho, por no decir que nada, ni siquiera el recuerdo de ella. Tampoco se recuerda su nombre de Hacienda de Cedros, su nombre en la actualidad se reduce a Cedros, simple y llanamente. Eso que sobresale del portón negro es lo único que queda de la hacienda. Y aquí, en este punto, no existe ninguna Cabeza de Águila.


Agradezco a Sergio Adrián Cárdenas su valiosa colaboración al haberme hecho llegar las fotografías que ahora vemos del poblado de Cedros.

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