lunes, 20 de septiembre de 2010

Vista Hermosa, Michoacán. Cabeza número 121


Así como hemos visto lamentables casos de Cabezas de Águila destruidas, como la de San Jerónimo Araceo, Guanajuato; derruidas como la de San Pedro de los Metates, Estado de México; mutiladas, como la de La Sauceda, Michoacán, hay casos en donde es todo lo contrario, la preocupación por rescatar el monumento y darle de nueva cuenta la dignidad y el simbolismo que representa, es lo que hoy vemos, la Cabeza restaurada, recuperada y orgullosamente vuelta a levantar en el sitio donde siempre ha estado en Vista Hermosa, Michoacán.



De este lugar tenía una confusión cuando comencé, hace ya casi un año, a recabar la información detallada de la Ruta de Hidalgo, pues leía de zona de lagos y pantanos que habían sido desecados y leía sobre un gran latifundista apodado “el burro de oro” y de una de sus haciendas llamada Buena Vista ó Buenavista. Al paso del tiempo y con el blog recién iniciado recibí un correo en donde me decían precisamente sobre ese sitio y que su Cabeza estaba siendo recuperada.



Cuando llegué a Vista Hermosa no esperé encontrar tantas cosas interesantes, una riqueza histórica que bien vale la pena conocer, especialmente cuando en torno a las dos haciendas que, por cierto, siguen en pie gracias a que las autoridades locales se han empeñado en rescatarlas; pues esos muros, esas arcadas, esos patios guardan una impresionante historia, de esas que se antojan increíbles, por la descomunal fortuna y por la extravagancia del rico hacendado. Pero, como estamos en el recorrido de la Ruta de Hidalgo, tengamos en cuenta que cuando el cura Hidalgo pasó ese mediodía del 23 de noviembre de 1810, seguramente salió a su encuentro don José Crispín de Velarde, digo, quiero pensar que se encontraba aquí en su hacienda de Buena Vista y no en su Casa de La Barca; en consecuencia, el cura Hidalgo habrá sido invitado a comer en la rica mesa de los Velarde y sus siete mil jinetes que le acompañaron igual se sirvieron de las trojes que, quizá, abiertas de par en par por ordenes de don José Crispín, para que las bestias se alimentaran.



Eso es una cosa que imagino, ya que hasta donde se sabe la Hacienda de Buena Vista no fue atacada, por lo que deduzco que estaba abierta y a disposición de los Insurgentes… Francisco era un bebé, contaba apenas con un año escaso de edad, él, el que luego sería el dueño de una buena parte del valle de Zamora, de la ciénega de Chapala e incluso, de una parte del propio lago. Se tejería luego la historia y, en buena medida, la leyenda de El Burro de Oro.



“Nació en Guadalajara en 1809. Hijo de José Crispín de Velarde y de Josefa de la Mora, quien era una mujer heredera de grandes propiedades y haciendas en La Barca, Cumuato, San José, Buenavista, El Molino, (Vista Hermosa), que juntas formaban un gran latifundio que abarcaba parte del Lago de Chapala. Todas estas propiedades las heredó Francisco Velarde ya que solamente tenía dos hermanas que escogieron la vida conventual. Los abuelos maternos de Miguel Hidalgo, Padre de nuestra Independencia, eran originarios de La Barca y estaban emparentados con la familia de Francisco Velarde”. (1)



Ahora que hemos visto el lazo consanguíneo entre el cura Hidalgo y el acaudalado dueño de la Hacienda de Buena Vista, hoy Vistahermosa, más refuerzo mi idea de que fue recibido con los debidos honores, si bien no con repique de campanas, lo cual pudo haber sucedido ya que la única capilla existente era la de la propia hacienda, si con el boato necesario y a la altura del que ahora nombraban como Su Alteza Serenísima, el Generalísimo Hidalgo.



El cura Hidalgo, luego de la escala atravesaría ese valle que bien se pierde en el horizonte, hasta llegar a la ribera del río Lerma, una vez más el río Grande, el de Toluca, el de Nuestra Señora de la Purificación, el Madonté, el Matalzingo, el Chignahuapan ó, como se le denominaba en esta zona, el Chicnahua; y estaría allí en el paso del Álamo para coordinar el cruce de todo su muy nutrido grupo de seguidores.


Vista Hermosa parece ser solamente un pueblo de paso, de paso obligado por ser acceso a la autopista México-Guadalajara, pero si tienes la oportunidad de detenerte allí todo un día, tiempo te faltará para conocer todas las cosas que celosamente guarda justo detrás de la hacienda que se ve al pasar por el centro de la población y que ahora es su Presidencia Municipal, un lugar que bien vale la pena ver con atención.


Fuente:

1.- García Salazar, José Luis.

http://personajesyurecuarenses.blogspot.com/2009/05/braulio-sanchez-muniz.html

Agradezco enormemente el apoyo y atenciones que recibí del Ayuntamiento de Vista Hermosa, Michoacán, para la realización de éste artículo.


1 comentario:

  1. al pasar por buenavista el padre de la patria el 23 de nov.1810, los dueños de la hacienda eran los villar villamil don crispin aun no compaba la hacienda

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