jueves, 19 de agosto de 2010

Coroneo, Guanajuato. Cabeza número 88

En Coroneo sucedió lo mismo que en Amealco, no existe una Cabeza de Águila, nadie sabe al respecto de ella, incluso la gente mayor que tiene una buena cantidad de años viviendo aquí, no recuerdan que se haya instalado una de las estelas que marcan la Ruta de Hidalgo, en la glorieta de entrada a la población encontramos una escultura que muestra a un tejedor.


Es quizá Coroneo, junto con Tarandacuao, dos de los municipios de los que poco se sabe en el estado de Guanajuato, su ubicación fuera de los corredores industriales o de las grandes carreteras los ha mantenido aislados y llevando una vida tranquila.


Coroneo, al igual que todas las poblaciones de Guanajuato, mantiene su Jardín Principal con el característico kiosco, los árboles de trueno que aquí se combinan con los pinos ya que la vegetación de esta zona cambia y la hace más adecuada a los lugares de altura.


Según lo establece el profesor Felipe Jiménez de la Rosa en su libro Ruta de Hidalgo 1810-1811, la entrada a la intendencia de Guanajuato fue por el punto llamado Molino de Caballero, para seguir luego a Santa Margarita, continuar a Salitrillo y llegar a Coroneo, un recorrido largo y agotante, considerando que fue en noviembre cuando esto sucedió y luego de la derrota de Aculco. Será bueno recordar que esta sería la tercera entrada en territorio guanajuatense.


Por las colinas que forman parte de la Sierra de los Agustinos, bordeando la parte oriente del Bajío continuaría ese mismo día el largo camino hasta llegar al lugar en donde la tropa reposó, la hacienda de Juan Martín en las cercanías de Celaya, esto lo hacía Hidalgo, pues Allende y sus seguidores se dirigían a Acámbaro.




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